LOS DERECHOS DE LOS DEMAS

Esto, en mi opinión, es el punto más importante en relación con los derechos de los demás, es decir, la cuestión de que si la violación perpetrada es con respecto a los derechos que los demás poseen. En consecuencia, uno de los aspectos más importantes de la cuestión es saber exactamente lo que corresponde a los derechos de los demás y lo que no.

Pregunta: ¿No se presta atención suficiente a los derechos que los demás tienen sobre nosotros, a pesar de lo delicado de la materia y sus graves repercusiones. ¿Qué quiere decir con respecto a esto?

Las cosas que no se perdonarán en el día del juicio, es asociar socios a Allah y no respetar los derechos de los demás. Mientras que Allah el Todopoderoso perdona los pecados de un siervo, ya sean tan altos como una montaña, Él excluye de este perdón, los derechos que los demás tienen sobre nosotros, Él hace que el perdón en este sentido dependan de que si los siervos “observan sus mutuos derechos y obtienen el perdón de los demás . Esta es la razón, por la que los viajeros sinceros y piadosos en el camino de la Verdad pasaron toda su vida con la conciencia en los derechos de los demás y tuvieron cuidado de evitar el más mínimo descuido en esta materia.

Pregunta: ¿Exactamente qué tipo de cuidado mostraron y que es lo que hicieron?

Hay muchas hermosas narraciones que sirven de orientación en este contexto. Permítanme mencionar algunos de ellas que me vienen a la mente, a modo de ejemplo:

Se ha informado que ‘Abd Allah ibn Mubarak poseía un caballo que aprecia mucho. Durante uno de sus viajes, cuando el tiempo para la oración llego, él no ato su caballo mientras observaba la oración, durante este tiempo, el caballo fue a un pasto de propiedad estatal en una aldea y comenzó a pastear allí. Tras esto, Ibn Mubarak se negó a montar su apreciado caballo.

Otro ejemplo es el siguiente: Abu Hamdun al-Qassar estaba junto a uno de sus amigos que se encontraba en su lecho de muerte. Tan pronto como este último falleció, apagó la lámpara de la habitación. Cuando los demás le preguntaron por qué lo había hecho, respondió: “Hasta ahora, la lámpara y el aceite dentro de ella pertenecían al difunto, a partir de ahora son legítimamente de propiedad de sus herederos …”.

En otro ejemplo, Abu Sulayman al-Khawwas relato su experiencia personal de la siguiente manera: “Un día, me subí a un burro. Las moscas se entretuvieron molestando al pobre animal y por lo tanto el mantuvo inclinada su cabeza. Yo continuamente lo fustigaba de tal manera que no demorará mi viaje, cuando finalmente levantó la cabeza. Con la disposición de su lengua que decía: “Usted me puede golpear ahora, pero no tenga ninguna duda de que esta paliza un día volverá hacia usted!”

Pregunta: Lo que parece importante es que tomemos las lecciones de estas historias y nos comportemos en consecuencia, es así?

¡Por supuesto! Sin embargo no olvidemos las palabras del Maestro de la Humanidad (el Profeta Muhammad, sobre él sea la paz y las bendiciones) a sus compañeros, “Todo aquel que tenga un derecho sobre mí, debería reclamarlo”, y su respeto de los derechos de los demás, incluso en la proximidad de la muerte, es un mensaje más universalmente significativo.

Uno de los nobles Compañeros que alcanzan la madurez espiritual con ese tipo de sublimes mensajes fue uno de los Califas, ‘Uzman (que Allah este complacido con el), cuando sin querer le tiro la oreja a uno de sus trabajadores, le dijo con remordimiento: “Ahora tu tira de mi oreja” Cuando el trabajador reticentemente se la tiró suavemente, ‘Uzman ordenó que se la tirará con más fuerza, librandolo de tener que rendir cuentas en el Más Allá. Tras esto, el trabajador respondió, expresando su preocupación de que si fuera a tirar más duro, él sería responsable en su lugar. Esta mutua búsqueda de perdón es realmente notable.

Pregunta: ¿Cuál es el alcance de los derechos de los demás? ¿Estos derechos sólo se observan cuando una persona toma las posesiones de otro y luego las devuelve, o ellos incluyen violaciónes inmateriales también? En otras palabras, ¿qué debemos entender a partir de la noción de los “derechos de los demás?”

Esto, en mi opinión, es el punto más importante en relación con los derechos de los demás, es decir, la cuestión de que si la violación perpetrada es con respecto a los derechos que los demás poseen. En consecuencia, uno de los aspectos más importantes de la cuestión es saber exactamente lo que corresponde a los derechos de los demás y lo que no. Hay tantas cosas que se consideran normales en el ámbito de la vida cotidiana de hoy que están, en realidad, cada una de ellas incluidas entre los derechos de los demás. El más básico de ellos es – en lugares donde hay mucho tráfico – poner a los otros conductores en una situación difícil, el cometer egoístamente ciertas infracciones de las normas de tránsito y, como tal, allanar el camino para que muchas tragedias puedan ocurrir en las carreteras, las cuales se encuentran entre los más graves violaciónes de los derechos de los demás, que no es posible tener en cuenta. Del mismo modo, atormentar al prójimo con aromas de diversos alimentos. En consecuencia, violar los derechos de otros no deben entenderse simplemente como la apropiación y usurpación ilegal de las posesiones de otros, sino que hay que saber que la violación de los derechos de los demás, a través del egoísmo en nuestro comportamiento hacia ellos también están incluidos en estas violaciones. En otras palabras, no hay prácticamente ninguna diferencia entre la violación de los derechos de los demás materialmente como inmaterialmente. Por el contrario, lo que representan las violaciones inmateriales o espirituales es mucho más grave. Por ejemplo, un maestro que es negligente con respecto al aprendizaje y la formación de sus estudiantes ha tomado sobre sí los derechos de sus hijos debido a la pérdida de energía y el tiempo de sus hijos, lo que da lugar a la pérdida de potencial humano.

Pregunta: La cuestión de los derechos de los demás es entonces de muy gran alcance.

En efecto. Cuando consideramos cuidadosamente la naturaleza de largo alcance de los derechos de los demás, vemos que es tan expansiva que incluso., fruncir erróneamente el ceño a un creyente es una transgresión. Además, se debe tener cuidado de no murmurar y abstenerse igualmente de violar los derechos de la persona fallecida. Una vez más, la difamación o la injuria injusta de una persona es un delito aún mayor debido a que no está en condiciones de defenderse. Como resultado, al pronunciar una declaración, hay que tener cuidado de que sea como un puñal en el corazón o un abrazo compasivo. El Profeta bendito, sobre él sea la paz y las bendiciones declaro: “No hables una palabra que le haga pedir perdón.” (Ibn Maja, Zuhd, 15.)

Pregunta: ¿Qué recomienda en relación con los derechos de los demás?

Si los derechos que los demás que haz trasgedido son espirituales, debes pedir perdón, y si son materiales, debes devolverlo (establecerlos). Es decir, los derechos de los demás no deben ser diferidos a la otra vida. La práctica del Profeta, sobre él sea la paz y las bendiciones, es esta. Cuando una persona fallecida que tenia deudas era llevado ante él para la oración fúnebre, o que de otro modo había infringuido los derechos de los demás, él no realizaba la oración fúnebre hasta que estos fueron reembolsados. Abu Qatada, que Allah esté complacido con él, relato:

“Una vez, una persona fallecida fue llevado a la compañía del Mensajero de Allah, sobre él sea la paz y las bendiciones, para que él dirigiera la oración fúnebre Sin embargo, el Mensajero de Allah, sobre él sea la paz y las bendiciones, dijo:

“(Él está en deuda) Quieres que diriga la oración de tu amigo.

Yo dije: ‘Oh Mensajero de Allah, me comprometo a pagar su deuda.

“En su totalidad?, me preguntó.

“En su totalidad, le contesté.

El Mensajero de Allah, sobre él sea la paz y las bendiciones, luego dirigió su oración fúnebre. (Tirmizi, Jana’iz, 69)