EL ECO ESPIRITUAL (SADA) DEL HOMBRE PERFECTO SEGÚN EL MATHNAWI (El lamento del ney)

El Mathnawi: “Si tuvieras que echar el océano de sustento en una jarra, ¿cuánto cabría? Solamente lo que cabría… es decir, la porción que le ha sido predestinada a cada criatura.” (v.1:20)

Es Allah Todopoderoso Quien predestina el sustento apropiado para todas sus criaturas. Es absurdo afanarse por conseguir lo que ya ha sido decretado. Un hadiz[1] dice: “Igual que la muerte, el sustento encontrará a cada persona.” (Ibn Hibban, Sahih, VIII:31)

Es decir, ninguna criatura puede morir sin que se haya extinguido el sustento que le ha sido predestinado. Como todo lo predestinado por Allah Todopoderoso, el sustento está unido a los medios –hace falta el esfuerzo, la acción y la responsabilidad. No obstante, pensar que el fin, es decir el sustento, depende de nosotros mismos es signo de ignorancia. Los medios producen los resultados según su relevancia. Por eso, el hombre inteligente sabe que el sustento viene de Allah Todopoderoso, al-Razzaq,[2] Quien lo ha predestinado y Quien ha creado los medios, y no a través de los medios que uno aplica para conseguirlo. Dice el Qur’an: “No te pedimos sustento. Nosotros te sustentamos.” (Taha, 20:132)

El Mathnawi: “Los jarros, los ojos de los ávidos, nunca se llenarán. Y si la madre-perla no está contenta, nunca se impregnará de perlas.” (v.1:21)

Cada criatura adolece, en grados diferentes, de ambición. Si les regalamos el mismo juguete a dos niños, uno envidiará al otro en el grado que corresponde a su innata inclinación a la envidia. Esta inclinación se puede disminuir solamente a través del entrenamiento del nafs. Por eso el Qur’an dice: “Habrá triunfado quien se purifique.” (Al-A’la, 87:14)

La primera condición para que haya paz y felicidad en la sociedad es la adhesión a lo que Allah ha pre-ordenado para nosotros. Este pre-ordenamiento es una necesidad del destino absoluta e incondicional –qadar’i mutlak. El destino es un océano de secretos. No es posible tener conciencia de todo el conocimiento que contiene, por eso es necesario someterse a la voluntad de Allah y tener fe en la sabiduría de esta voluntad. Los que no logran alcanzar este estado serán destruidos en los remolinos de los pozos del infierno que rebosan con todo tipo de deseos.

El Mathnawi: “Quien ha sido liberado, con el amor Divino, de la sensualidad y del egoísmo de su nafs, se encuentra purificado de la codicia y de la arrogancia.” (v. 1:22)

Los que cultivan su nafs y disfrutan del placer del iman[3] están libres de las tribulaciones de la vida y del destino. Se convierten en instrumentos y oportunidades a través de los cuales se puede alcanzar el amor del Señor Todopoderoso. Pero esta madurez no se alcanza fácilmente –hace falta perseverancia, paciencia, determinación, adoración, súplica y esfuerzo. Incluso la tierra queda embellecida con la bendición de la primavera por haber soportado las dificultades del invierno. La madre-perla recibe la bendición de la feliz presencia de la perla en su regazo gracias al esfuerzo que ha realizado.

El Mathnawi: “Nuestro cuerpo, hecho de arcilla, remonta el vuelo hacia los cielos a través del amor, y se vuelve sublime.” (v.1:25)

El cuerpo humano pertenece a la tierra. En esto no difiere de otros elementos de la Creación –los hombres comen lo que produce la tierra, son la transformación de ésta. Al final, vuelven a ella y perecen. Pero nuestras cualidades espirituales pertenecen a Allah Todopoderoso. El Qur’an dice: “Y cuando le haya insuflado parte de Mi ruh…”[4] (Al-Hiyr, 15:29; Sad, 38:72)

El Señor Todopoderoso les ha otorgado a Sus siervos ciertas habilidades e inclinaciones para que puedan elevarse hacia Él. Aquéllos que logren eliminar las tendencias perversas y emprendan el camino de la perfección, habrán principiado su camino hacia la unión Divina.

Dijo Rumi:

“No alimentes excesivamente a tu cuerpo. Su final será bajo la tierra. Alimenta a tu nafs porque es él quien será honrado con la estancia en lugares nobles.”

“Dale a tu cuerpo poco de lo agradable y dulce, porque aquéllos que lo alimentan en exceso sucumben ante los caprichos del nafs y su final es la perdición.”

“Dale a tu nafs alimento y provisión espiritual, pensamiento maduro, juicio agudo para que, fuerte y poderoso, pueda alcanzar su destino de viajero eterno.”

El Mathnawi: “Los que solamente conocen su propia lengua y su propio nafs se quedarían mudos al separarse de la gente que entiende su habla y su resolución, aunque los otros supieran cientos de lenguas.” (v.1:28)

El Profeta Muhammad (s.a.s) dijo:

“Habla a la gente según su nivel de entendimiento.” (Bujari, ‘Ilm, 49)

Sin que importe su nobleza, las palabras y expresiones que están fuera de la comprensión del oyente no tienen beneficio. Desde este punto de vista, la gente que experimenta sentimientos profundos y refinados que proceden del ruh, debe estar con gente del ruh, ya que estar con los que se sumergen en la corrupción, ciega los ojos del cuerpo y del nafs. Las palabras dirigidas a los mediocres e ignorantes se pierden. Son como las flores exquisitas que crecen en los bordes de los caminos –están condenadas a ser pisoteadas por los eventuales transeúntes.

Aunque Mawlana emprendió el camino que daría como resultado su gran obra el Mathnawi, de gran beneficio tanto para la gente común como para la más distinguida (jawas), dijo: “Moriré añorando al hombre perspicaz.”

Por otro lado, hace falta amor mutuo para que la enseñanza de el resultado deseado en el que la recibe. El amor es un instrumento mágico de transmisión por el cual, incluso sin el uso de la facultad del habla, el conocimiento puede pasar de un nafs a otro. Por esa razón debemos utilizar el amor como guía.

La verdadera amistad, la que es por Allah, implica a dos cuerpos con un solo corazón, como si fueran dos manos que se lavan una a la otra –como lo fueron los Muhayirun y los Ansar.[5]

El Mathnawi: “Cuando la frescura de la rosa se haya desvanecido y el otoño se haya extendido sobre el jardín, no se oirán los bellos lamentos y los hermosos trinos del ruiseñor.” (v.1:29)

El afecto de un ser humano por otro, y el fruto de este afecto –una tierna conversación, se parece al encuentro entre la rosa y el ruiseñor. Por lo general, las palabras y los pensamientos de los hombres se ajustan a las aptitudes del oyente y a sus necesidades espirituales. El que habla es el corazón, mientras que la lengua funciona como intérprete. Las expresiones son casi como el sonido del ney que llega hasta el mismo corazón. El oyente es el músico que lo toca. Si es un aficionado, entonces el conjunto se parece a un jardín de rosas en el que ha entrado el otoño.

El Mathnawi: “Los que se han distanciado de su existencia transitoria y son libres de los mandatos de su nafs –es decir los que están unidos a lo inmortal – son los afortunados. Qué pena dan los que, aún estando vivos, se encuentran espiritualmente con los muertos.” (v. 1:1513)

Allah Todopoderoso dice: “¡Vosotros que creéis! Temed a Allah y permaneced con los veraces.” (At-Tawbah, 9:110)

La verdadera felicidad se consigue a través de una exquisita conducta, adquirida con el faiz[6] y con la espiritualidad que emana de las personas que están cerca de Allah. Su ejemplar comportamiento pasa de un nafs a otro a través de la compañía, una condición necesaria para que haya afecto, y hace madurar a los que están con ellos. El mejor ejemplo de ello son los Compañeros del Profeta (s.a.s). Aunque en el pasado la mayoría de ellos era gente salvaje que solía enterrar a sus hijas recién nacidas, y que nunca se había preocupado por la justicia ni había respetado los derechos de los demás, alcanzaron la más alta virtud por medio de su amor por el Profeta (s.a.s) y su cercanía con él. Los que están cerca de Allah, cada uno en su grado, comparten las mismas circunstancias.

Lo expresó Rumi de este modo:

“¡Oh mi amigo! No desesperes porque no has estado con el amado Profeta (s.a.s), y no has podido beneficiarte directamente de él. Busca la compañía de los veraces, sus seguidores, y recibirás el beneficio según tus aptitudes e inclinaciones.”

El mayor desastre espiritual acontece cuando contradecimos la orden de Allah: “… deja de permanecer sentado con la gente injusta.” (Al-An’am, 6:68)

También, cuando estamos con los que viven dominados por su nafs. El afecto por estas personas causa la devastación espiritual –el resultado de todo tipo de influencias negativas que pasan de corazón a corazón. Los que están con los rectos, llegan a ser como ellos; y los que están con los opresores, llegan a ser como ellos, partícipes de sus crímenes. Mawlana expresa esta realidad de la siguiente manera:

“Frecuenta la compañía de la gente espiritual, recibe la amabilidad y la bondad, y también la fuerza espiritual, de ellos. Serás joven, robusto y sano por medio del amor Divino.”

“El nafs que está dentro de la carne y que es inconsciente del amor, es como una espada de madera enfundada. Mientras sigue en su funda, será considerada de valor, útil. Cuando la saquen, solamente merecerá ser pasto del fuego. Si es de madera, ve y busca otra espada. Si es de diamante, alégrate. Una espada de diamante es el arma de los santos. Es una fuerza espiritual.”

“Tanto si eres una piedra como si eres un trozo de mármol, te convertirás en una joya –una esmeralda, un diamante, si encuentras a un verdadero creyente. Coloca el amor de estos creyentes puros en tu corazón, no des tu corazón a nadie salvo al amor de Allah.”

El Mathnawi: “Cuando la llamada del amor llegó a los muertos, los nafs palpitaron. Los muertos levantaron sus cabezas de las tumbas de sus cuerpos.” (v.4:840)

Los Profetas y los creyentes son un elixir que revive y estimula a los nafs endurecidos, sin vida.

El Mathnawi: “¡Oh hombre deseoso! Haz de saber que el nafs es el trabajo más grande de la misericordia Divina. Todo lo demás es como la sombra de esta obra.” (v.4:1362)

“Un río fluye entre los árboles. En su agua cristalina verás en ambos lados el reflejo de los árboles. Los reflejos en el agua son los jardines imaginarios. Los verdaderos jardines están en el nafs, porque el nafs es el objeto de la mira Divina.” (v.4:1364-1365)

No debemos olvidar que también el corazón es el objeto de esta mira. Según una tradición, Allah Todopoderoso dijo: “Los cielos y la tierra no Me contienen, solamente Me contiene el corazón de Mis siervos creyentes.” (Ayluni, Kashfu’l Jafa, II:195)

El Mathnawi: “Los creyentes veraces tienen tal poder que les ha concedido Allah Todopoderoso que puedan cambiar el curso de la flecha que ha salido del arco.

Cuando un creyente está preocupado por un incidente que ha ocurrido, con la ayuda del Señor, cerrará la puerta de la causa de este incidente.” (v.1:1669-1670)

El valor y el logro de los que están cerca de Allah están descritos en un hadiz qudsi[7] de la siguiente manera:

“A quien le hace la guerra a mi siervo, Yo le declaro la guerra a él. Mi siervo se acerca a Mí con aquello que le he encomendado como fard.[8] Mi siervo sigue acercándose a Mí con nawafil[9] hasta que Yo le amo. Cuando le amo, es como si fuera la lengua con la que habla, el corazón con el que siente, el oído con el que oye, el ojo con el que ve, las manos con las que coge y los pies con los que anda. Le daré todo lo que Me pida. Le ayudaré, cuando me pida ayuda; le protegeré si busca la protección en Mí…” (Bujari, Riqaq, 38)

En otro texto el Mensajero de Allah (s.a.s) dijo[10]:

“Hay entre los siervos de Allah los que no son ni mensajeros ni mártires, pero el Día del Juicio Final los Mensajeros y los Mártires los mirarán con anhelo a causa de su estación ante su Señor.”

Los Compañeros del Profeta (s.a.s) preguntaron:

“¿Quiénes son? ¿Qué clase de actos han realizado? Haznos saber, oh Mensajero de Allah, para que podamos mostrarles afecto.”

El Mensajero de Allah (s.a.s) contestó:

“Son aquéllos que a pesar de no tener lazos familiares, negocio o comercio, se aman solamente por Allah. Juro por Allah que sus rostros están iluminados y están sobre pupitres radiantes. No temen cuando la gente teme, ni están tristes cuando la gente lo está.”

Y luego leyó la siguiente ayah[11] del Qur’an: “¿No es cierto que los amigos de Allah no tendrán que temer ni se entristecerán? Esos que creyeron y tuvieron temor de Él. Para ellos hay buenas noticias en esta vida y en la Última. No hay nada que pueda sustituir las palabras de Allah. Ese es el gran triunfo.” (Yunus, 10:62-64)

Mawlana comenta sobre esta ayah:

“Allah envió a los Mensajeros a este mundo como una misericordia. Por eso, no fallan en dar a la humanidad buen ejemplo y consejo. Suplican por los que no hacen caso, diciendo: ‘¡Oh Allah! Tenles en Tu misericordia. No cierres la puerta de la bondad ante ellos.’”

“Recobrad el sentido y venid al consejo de los creyentes. Escuchad y libraos del temor y de la tristeza, encontrad consuelo espiritual y seguridad.”

“Antes de perder la oportunidad y caer en la duda, aferraos al hombre creyente que evita los engaños de este mundo pasajero y se somete completamente a Allah para que os libréis de las seducciones de estos tiempos corruptos que están llegando a su fin.”

“Las palabras de los creyentes recuerdan a un río lúcido, puro, de aguas como elixir. Bebed de él todo lo que podáis mientras tengáis la oportunidad, para que las flores y las rosas de la espiritualidad florezcan en vuestro interior.”

El Mathnawi: “El Señor Todopoderoso le reveló a Adam Sus nombres y atributos. Y fue a través de Adam como los proclamó a los otros.” (v.1:1943)

“Cosechad la luz de Allah a través de Allah. Bebed el vino del amor de una jarra o de una copa.” (v.1:1944)

“El que haya visto la vela que toma su luz de otra, en verdad que ha visto la verdadera vela. Así que si la luz de esta vela queda transferida a cien velas, y las cien velas quedan encendidas por esa misma vela, alguien que contemple la luz de la última de ellas, habrá visto en realidad la luz de la primera. Tanto si tomáis la luz de hidaya[12], la luz del amor, de la última vela como si la tomáis de Él –la vela de la vida, es lo mismo.” (v.1:1947-1949)

Por las razones comentadas anteriormente, el título warazat al-anbiya, los Herederos de los Profetas, se otorga a esas personas especiales que por medio del desarrollo de su comprensión y percepción han alcanzado el entendimiento sutil y la alegría de la fe, iman, y la perfección de su nafs y de su exterior por medio de zuhd, ascetismo, y del taqwah, temor.

Los que están cerca de Allah, los que trabajan para eliminar los obstáculos en el camino de Allah que vienen de su nafs, son ejemplos concretos a seguir para todos aquéllos que no han visto al Profeta (s.a.s) ni a sus Compañeros. La vida ejemplar de estos sabios y su guía son las manifestaciones de la conducta profética que jamás queda afectada por el tiempo. Son los centros de atracción para los que tienen iman, aptitud, y fuentes de amor y cortesía para todos los estratos sociales. Como dice la siguiente ayah“Realmente a los que creen y practican las acciones de rectitud, el Misericordioso les dará amor.” (Mariam, 19:96)

[1]       (NT) Hadiz, plural ahadiz, es un dicho del Profeta Muhammad (r).

[2]       (NT) Un  nombre-atributo de Allah –Él que provee el sustento para toda la Creación, el Dueño de toda provisión.

[3]       (NT) Significa –creencia, adherencia al Islam; del verbo amana –creer, dar fe, fiarse de (alguien).

[4]       (NT) Normalmente traducido como ‘espíritu’, el ruh no es parte constituyente de la naturaleza humana. Como queda atestiguado en el Qur’an, el ruh está junto a Allah. Una parte de este ruh es insuflado al hombre antes de nacer y otra parte Allah la otorga a quien quiere de Sus siervos y en la medida que quiere. Al leer todas las ayaat del Qur’an donde se menciona esta palabra se desprende, como la significación más coherente, que ruh es el entendimiento, que le llega al hombre en forma de inspiración.

[5]       (NT) Los primeros son los Compañeros del Profeta (r) que emigraron de Meca a Medina debido a la feroz persecución que sufrían a manos de los Quraish. Los segundos son los habitantes de Medina quienes acogieron a los Muhayirun y pusieron a su disposición sus casas, sus personas y todo lo que tenían.

[6]       (NT) El poder espiritual que emana de una persona y que inspira una iluminación más profunda.

[7]       (NT) La palabra de Allah revelada al Profeta (r) que no es parte del Qur’an.

[8]       (NT) Los actos obligatorios en el Islam.

[9]       (NT)  Los actos de adoración voluntarios.

[10]      Hakim, Mustadrak, IV:170.

[11]      (NT) Literalmente –‘un signo’; un verso del Qur’an.

[12]      (NT) El camino recto del Islam, la guía.